Enfoque
Un enfoque deliberadamente transdisciplinar y de co-creación, vertebrado por tres ejes filosóficos y por el rewilding marino como estrategia de conservación.
Los fundamentos que nos vertebran
Tres ejes filosóficos transversales orientan cada decisión, antes que cualquier programa o proyecto concreto.
Consiliencia
La convergencia creativa de saberes. Integramos perspectivas científicas, humanísticas, técnicas, políticas y culturales para esclarecer fenómenos complejos.
No es un ejercicio interdisciplinar más, sino una estrategia de co-creación que asume la función de mediación epistémica: escucha entre tradiciones, traducción entre campos y facilitación del diálogo.
El océano vivo
Entendemos el océano no como un recurso a gestionar, sino como un sistema vivo e interconectado del que depende la estabilidad del planeta.
Sus funciones —regular el clima, producir oxígeno, sostener los ciclos de la vida— son inseparables de su dimensión cultural y simbólica para millones de personas.
Derechos de la naturaleza y derecho animal
Reconocemos el marco jurídico emergente que otorga a los ecosistemas marinos capacidad legal como sujetos de derechos, del Mar Menor a la opinión consultiva de la Corte Interamericana (2025).
A ello se suma el derecho animal: la legislación europea reconoce a los animales como seres sintientes (Art. 13 del TFUE; Ley 7/2023). Integramos la consideración ética de la capacidad cognitiva, emocional y de sufrimiento de los animales marinos —peces, cefalópodos y crustáceos decápodos.
Restaurar la complejidad
El rewilding restaura ecosistemas degradados reintroduciendo procesos ecológicos y especies clave, para que la naturaleza recupere su capacidad de autorregulación. Trabajamos para recuperar la complejidad trófica como mecanismo para restaurar resiliencia.
Distinguimos la restauración pasiva —reducir las presiones que degradan los ecosistemas— de la restauración activa —reintroducción de especies, replantación de praderas marinas, arrecifes—. Las estrategias más efectivas combinan ambas.
La recuperación de depredadores superiores y la protección de hábitats críticos generan cascadas tróficas con efectos sistémicos: mayor productividad, más absorción de carbono y más resiliencia climática. El rewilding marino es el eje vertebrador de nuestra estrategia.

El cambio de narrativas
La comunicación no es un complemento de la conservación: es su condición de posibilidad.
Los marcos conceptuales con que entendemos el mundo determinan las políticas que podemos imaginar. Una sociedad que entiende el océano como un «recurso a explotar» nunca generará protecciones comparables a las de una sociedad que lo entiende como un «sistema vivo de alcance planetario».
El lenguaje sobre el mar no es neutro: hablar de «stocks pesqueros» en lugar de «poblaciones marinas», o de «recursos marinos» en lugar de «seres vivos del océano», normaliza la explotación y dificulta la empatía hacia el medio marino.
SeaWilding adopta una retórica deliberadamente transformadora en todas sus comunicaciones, y reconoce la necesidad de contrarrestar la influencia de los lobbies industriales y las estrategias de «manufactura de la duda» sobre la regulación marina.
Especismo marino
El especismo —la discriminación arbitraria de un ser por pertenecer a otra especie— adopta en el mar una forma especialmente invisible. Los animales marinos, y en particular los peces, son los vertebrados más explotados del planeta: entre 1,1 y 2,2 billones de individuos capturados cada año[1].
La evidencia —de la investigación sobre inteligencia piscícola a la Declaración de Cambridge sobre la Conciencia[2]— establece que su capacidad cognitiva y emocional no difiere esencialmente de la de otros vertebrados. La sintiencia se extiende también a cefalópodos y crustáceos decápodos.
Captura regulatoria
La influencia desproporcionada de los intereses industriales sobre la regulación —pesca industrial, hidrocarburos, minería submarina— es una barrera estructural para la conservación. En la COP30 (Belém, 2025) se acreditaron más de 1.600 lobistas de combustibles fósiles: uno de cada veinticinco asistentes[3].
A ello se suma la «manufactura de la duda» —las mismas técnicas que empleó la industria del tabaco— para retrasar la acción: financiar estudios que cuestionan las AMP·s u oponerse a moratorias. Reconocemos la necesidad de documentar y contrarrestar estas dinámicas.
- 01Estimación de peces capturados en la pesca extractiva, 2000–2019. fishcount.org.uk (A. Mood y P. Brooke).
- 02The Cambridge Declaration on Consciousness (2012). University of Cambridge.
- 03Global Witness / Kick Big Polluters Out (KBPO) Coalition (2025). Acreditación de la industria de combustibles fósiles en la COP30, Belém.